Tardes contigo
No quiero rebelar esto que solo tú y yo sabemos
Llevo toda la tarde escribiendo y he vuelto a emocionarme. Después de días de trabajo intenso y de no pensar en ti, he vuelto a escribirte, a recordarte, a quererte a mi lado. Nadie sabe que has regresado a mis pensamientos, que hace semanas que vuelves a estar muy vivo en mí. Te vivo en silencio. Te siento en silencio. Te lloro en silencio. He vuelto a escuchar tu voz después de mucho tiempo, esa voz que desapareció un día de nuestras vidas sin avisarnos. También te he recordado en el mar y he vuelto a revivir a tu lado en su orilla. Por un momento, he dibujado una sonrisa.
Me resulta difícil pensarte de nuevo, como si me negara a hacerlo para ahuyentar el dolor que todavía me susurra en la piel. Me gustaría que estuvieras aquí y se me inundan los ojos porque es imposible. Pero reconozco que estoy intensa e incluso te hablo. Creo en la magia, en la magia de los pensamientos que te van a llegar, o quizás en la magia de que te hagan regresar a mí, a todos los que te añoramos. Me resulta extraño hacer esto, exponerme aquí cuando lo único que quiero es escribirte para que sepas que te recuerdo, que no te olvido. Estas letras secretas son solo para ti y para mí.
Hace un tiempo que duele menos. Dueles menos, por si te sirve. Pero tu presencia sigue inundándolo todo. Tu ausencia nos grita y se hace inmensa, sin embargo ya no siento el desgarro. He escrito que guardé la camisa que te pusiste en mi boda, y los que saben de nosotros entenderán el guiño, porque ni te pusiste una camisa ni hubo boda. Es el símbolo de lo que significas, de la figura que has sido en mi vida, del hueco que dejaste en mí y que se quedará sin rellenar. Un hueco que relleno con tu camisa colgada de nuevo en mi armario para recordarme —aún sin ser necesario— lo importante que fuiste.
La verdad es que me gustan estas tardes de recuerdos, de sentimientos, de volcar sobre el papel (ordenador) una vida ficticia de la que eres parte principal sin aparecer. ¿Quién te iba a decir que te convertirías en protagonista? Estoy convencida de que te reirías, pero me dirías que siguiera adelante. No sé si verá la luz, si tendré el valor suficiente para que estas letras lleguen a manos extrañas, hay demasiado en juego. Demasiado dolor. Demasiado desgarro. Tristeza. Aunque de momento me sirven para compartir la tarde contigo, como si pudieras regresar a cogerme de la mano y hacerme sentir segura, a salvo de cualquier daño, de todos excepto del de tu pérdida. Me gustaría ser más clara, pero no quiero rebelar esto que solo tú y yo sabemos, esto que nos pertenece, esta tarde que va a ser nuestra para siempre. Una tarde que me remueve por dentro y me sumerge en una tristeza que creía superada. A pesar de todo, quiero seguir contigo un poco más, medio minuto, media vida con tu recuerdo presente.



Excelente relato, Mar!!!
Emocionante....haces emocionar con cada palabra, punto, coma,....gracias por compartir y hacer sentir